Álvaro Barraso en el Ironman Iberman

Nuestro paciente triatleta, del equipo Itachi 3xm, corrió el Ironman de Ayamonte, 4k nadando-180k bici-42k corriendo  tras pasar por Fisiogama en las semanas previas a su cita principal de su calendario. Damos la enhorabuena a Álvaro por su esfuerzo y tesón, y por un magnífico tiempo de poco más de 10h30 en ésta dura prueba!

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aquí dejamos la crónica del propio Álvaro:

 

“Como muchos sabéis, la decisión de participar en el Triatlon distancia Ironman, Iberman, vino como consecuencia de la “inviabilidad” del proyecto del Km0 que debía disputarse en el mes de Septiembre, asi que como por aquello de que un año sin Ironman es como una navidad sin Papa Noel, pues me decidí por el proyecto inicial del 2015: el Iberman de Ayamonte.

La preparación ha sido “super específica”; a base de Half´s (Pamplona, Toledo, La Bola y Sierra Nevada), cicloturistas (La Purito y Marmotte Pirinees), salidas con la grupeta X3M, rodajes y series en la Pista y las habituales pechadas en la piscina del gimnasio.

No habia motivo para estar preocupado, salvo por unas molestias en las rodillas que me tuvieron parado con la bici 2 semanas a un mes de la prueba. Cosa que aproveché para correr un poco más y sacar algun entreno en la pista un poco mas intenso.

A dos semanas de la carrera las molestias habían pasado y en la bici me sentía bien, asi que me dediqué a descansar sin bajar los entrenos de natación y haciendo algún rodaje largo corriendo.

La logística de la prueba no iba a ser fácil. Las transiciones estaban separadas y por motivación propia me fui solo con la furgo a Huelva. Llegada el Miercoles entre nubes y viento (si me dicen que me tengo que meter en el agua como estaba ese dia… me vuelvo a casa), rodaje suave con la bici el Jueves por la mañana con un poco de viento y a descansar por la tarde en la playa volando una cometa.

El viernes por la mañana paseito por Ayamonte, compras varias y comiendo en el zoo municipal (que pena me dio ver un tigre, un leon, 2 osos y 4 monos encerrados) y por la tarde a la charla técnica, por llamarla de alguna manera.

Tras explicar los circuitos haciendo alusiones a las ediciones anteriores en poco menos de media hora se había terminado. Teníamos que dejar las bolsas de la T2, del avituallamiento especial y del guardarropa en el Hotel Oficial, asi que despues de unas cuantas dudas sobre su contenido las dejo y me voy a dormir.

La logística de la prueba es complicada porque la Salida/T1 (donde cogemos la bici), la T2 (donde dejamos la bici) y la meta están separadas, asi que suponia un problema a la hora de luego recuperar el material.

Para colmo, nos dicen que la bolsa del guardarropa nos la entregan en el Hotel Oficial, que está a unos 8kms de la Meta, al lado de la T1, asi que no dejé bolsa alguna, porque para eso tenía la furgoneta aparcada en la puerta…. En fin.

Me voy de la charla con la incertidumbre de que pasará cuando termine la carrera, pero no me quita el sueño. Ceno algo ligero y a dormir.

La carrera empezaba a las 8:30; despertador a las 7:00, desayuno y a la T1 a dejar los botes, la ropa de la bici y comprobar presiones de ruedas. Según estoy alli pregunto por la carpa para cambiarse de ropa, ya que había decidido hacer la bici con el culotte de ciclismo en vez del mono de tri, y me dicen que la están montando pero no saben donde… vamos bien.

Dejo todo preparado y me vuelvo a la furgo a ponerme el neopreno. A la que llegamos a la playa nos dicen que hay un cambio de recorrido en la transición. Nada grave, salvo por tener que ir a la bici a por la ropa dando un pequeño rodeo, volver a la carpa (unisex por cierto), cambiarte y volver a la bici por el mismo camino… pero bueno, es lo que hay.

Ya en la playa el ambiente es espectacular, casi amaneciendo, la playa inmensa, la marea baja y con toda la gente formando un pasillo para ver salir a los valientes. Un poco mas tarde de las 8:30 salen los del Half, y 10 minutos después vamos nosotros. El recorrido del agua es a dos vueltas con 3 boyas en triángulo y en sentido horario, asi que me pongo en el lado izquierdo para buscar una mejor diagonal, pero veo que todos pensamos igual, asi que nos volvemos a encontrar todos juntos.

A la que suena la bocina, al agua patos!! Empiezo muy tranquilo con la idea de ir calentando el cuerpo y la cabeza. La temperatura del agua es ideal (unos 20 grados) y a penas hay olas, asi que a disfrutar. En seguida veo que unos cuantos nos alejamos por delante del resto del grupo, y los que van delante de mi se van alejando también, asi que me toca hacerme la natación solo con algun pececillo.

La primera vuelta la paso bastante bien, miro el reloj después de llegar al giro fuera del agua, veo 32 minutos y cuento 8 compañeros delante mio que todavía no han entrado en la segunda vuelta, asi que muy contento. Tras tomar algo de aire vamos a por la segunda vuelta con el mismo ritmo y solo completamente, así que a lo mio. Los últimos 1000m se me hacen un poco largos, pero, acordarme de los calentones que nos mete el Mr en la piscina, no es nada nuevo, asi que me relajo y llego a la playa en 1h06min.

Desde ahí a la T1 hay unos 200m por una pasarela, y tras la ducha y un trago de agua a ver cómo se me da el cambio a la bici. Cuando llego pregunto por servicios y me dicen que no hay (al igual que en resto de todo el recorrido)…vamos bien. Cojo la ropa y a la que me quito el neopreno y el bañador dejo en la carpa el isotoico procesado del desayuno. Me pongo el traje de bici y a por la cabra.

Sabiendo la dueza de lo que tenía por delante me fuerzo a no poner el plato grande hasta el primer llano a unos 20kms de empezar, asi que empiezo a rodar con una cadencia alta y ya voy recuperando puestos.

El circuito de bici discurre, los primeros 60 kms, por España hacia el norte con tráfico cerrado para nosotros, para luego entrar en Portugal por Pomarao hasta Mértola y bajar hasta San Antonio hacia el Sur otros 90 kms.

Pues bien, la primera parte perfecta, asfalto que parecia mármol, sube y baja constante aunque con tendencia a subir y viento un poco de cara. Todo según lo previsto.

A la que giramos hacia Portugal, viento más favorable pero el asfalto se estropea un poco y ya en Portugal debe ser que los fondos Europeos no llegaron para asfaltar, porque nos tiramos 20kms por una carretera sin poder acoplarnos por los baches y agujeros que tenía, nadie dijo que iba a ser fácil y bendito culotte de ciclismo “made in Virklon”.

Llegamos a Mértola y entramos en lo que sería una carretera nacional con constantes sube y bajas, asfalto algo mejor pero… ¡!otra vez el viento el contra!! Toca seguir concentrado pero empezamos a sufrir los adelantamientos de los portugueses. En una de las subidas y en curva a derecha oigo acercarse un camión por detrás y notando que no animora se me echa encima y casi me saca de la carretera. Le llamo de todo, por supuesto, pero va como si no estuvieramos. Que impotencia!

A la que dejamos la carretera nacional pasamos a otra paralela al Guadiana que nos llevará hasta el final del recorrido sin dejar de pasar rampas cortas y duras y allá por el km 150 ya noto que no voy fino, asi que pongo el modo de emergencia y a gastar poco en las subidas y acoplarme en las bajadas, con parón en un cruce por falta de señales o alguien que indicara incluido.

Los ultimos 10 kms se me hacen muy pesados a pesar de tender a bajar.
Cabe decir que los avituallamientos estaban bastante bien en cuanto a suministros, pero sin señalizar previamente, por lo que casi me salto 2 con cruzada incluida de la bici al estilo Stoner en sus mejores tiempos….

Llego a la T2 tras 5h40min, dejo la bici y a la que voy a cambiarme a la carpa, descalzo, resulta que la han puesto sobre las tipicas piedras sueltas de los parques de los ayuntamientos…. Otra más.

Me pongo el traje, me embadurno en crema, meto los pies en las zapatillas y a correr. Me encuentro bastante cansado, pero empiezo a correr a 4:30 sin darme ni cuenta. Los primeros 14 kms de la maratón son espectaculares ya que pasas de Portugal a España por el puente internacional del Guadiana y la imagen de la desembocadura es increible y con la grabadora mental en marcha.

Entramos a España y a la que bajo hacia Ayamonte me tengo que parar en un cruce porque no sabía por donde era y un chavalillo con una bici me dice por donde han ido los anteriores….Gracias!!

Ya en Ayamonte, empezaban las 4 vueltas a un circuito de 7 kms. Casi me vuelvo a perder en la primera y hasta llegar al avituallamiento estoy hasta preocupado por si voy por otro sitio… Paso la media maratón en 1h40min pasando a alguno que va peor que yo y ya noto que va a ser duro lo que me queda. El calor no deja de apretar aunque un pequeño viento refresca de vez en cuando.

A partir de aquí me dedico a sobrevivir y no dejarme llevar por el cansancio. Paro en el avituallamiento cada vez que paso, me motivo con los que voy adelantando y no dejo que me afecte los que me adelantan que se nota que vienen “frescos” con vueltas de menos. Para el km 36 tengo el único bajón de verdad de la carrera; los biceps y los trapecios hacen amago de contracturarse, pero nada que no solucione una lata de coca-cola bien del tiempo que me bebo de trago.
En los últimos 4 kms ya no me duele nada, me dejo llevar con medias de 5:30/km y tan feliz.

Asi que cuando llego a los últimos 500m para enfilar meta me da tiempo a acordarme de lo que implica poder llegar hasta aquí: los entrenos con la gente del club y no del club, los madrugones de los findes, los entrenos en invierno con lluvia y frio y a nivel personal poder contar con una familia que me sigue apoyando a pesar de las locuras estas en las que me meto.

Me planto debajo del reloj de meta despues de 3h45mins corriendo y 10h48mins acumuladas en el que, hasta ahora, es el IM mas duro de los 3 que llevo.

Como habréis notado en la crónica no he acabo nada contento con la organización de la carrera. Creo que se pueden hacer las cosas muuuuuucho mejor sin que tengan que costar más dinero y precisamente creo que debería ser la gran baza de este tipo de pruebas en las que no hay 2000 personas, sino 150, a nada que te intereses un poco llegas a todo el mundo que participa.

Si has llegado a leer hasta aquí: Enhorabuena, y perdona por el ladrillo, pero son las sensaciones de un triatletilla aficionao a esto de las carreras al que dentro de un tiempo le encantará volver a leerlo y recordarlo.

Como ya dije anteriormente, muchas gracias a todos los que me apoyais y animáis. Os garantizo que durante este tipo de carreras da tiempo a acordarse de muchas cosas y mucha gente, y aun con la que tienes menos trato, siempre aparecen por la cabeza.

Nos vemos en la próxima!!

Besos y abrazos”

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